lunes 23 de octubre de 2017

De la noche a la mañana, construyendo esta familia que damos en llamar AOMA. Hoy nos sacamos el sombrero por los trabajadores mineros.

Suena el despertador. Afuera hace frío pero no hay opción: a calzarse las botas, una vez más. Anoche llamó por teléfono ella, los chicos hablaron también. Los días se vuelven duros estando lejos. Mañana es el cumple de Tomás, pero habrá que festejarlo en una semana, cuando ya esté en casa.

Desde el comienzo de los tiempos, el hombre buscó dominar los minerales que la naturaleza supo brindarle. En algún punto nació el trabajador minero que debió irse adaptando a las vicisitudes que trajo cada época. Aún cuando las condiciones no son ya las mismas, las angustias, el sacrificio,  los temores, siguen llamando a la puerta.

Un 28 de octubre, allá por 1953, se creaba la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA), el gremio que representaría a los mineros en todo el país para tenderse la mano entre los que compartían una misma forma de vida. Fue esa la fecha que se instauró entonces para celebrar el Día del Trabajador Minero. Porque los sacrificios de ellos, son los que marcaron la historia de este pueblo. ¿Cuántas veces habrán pensado en renunciar? ¿Cuántas veces la soledad, la angustia, la nostalgia?

Para cada uno de esos hombres y mujeres que engrandecen a la actividad, MINERO ARGENTINO hoy rinde el debido homenaje. 
Por el sudor, las horas de trabajo intenso y la fuerza para sobreponerse…
Por el sacrificio de toda su familia…
Por el recuerdo de aquellos que dejaron su salud en esto…
Hoy, los laureles son para nuestro trabajador minero.
Los trabajadores mineros son los que construyen día a día esta familia. Son ellos la razón de ser de AOMA. Por todos ellos, ¡salud!