viernes 26 de febrero de 2021

¿Viste alguna vez zapatitos en la cordillera? Seguramente los pasaste por alto pero estaban allí. Claro que no estamos hablando de zapatos de taco ni zapatos de vestir, sino de plantas y arbustos muy vistosos que se encuentran en las alturas de nuestra florida Cordillera.

¿Los conocés? Te contamos cómo son para que la próxima vez que estés allá

arriba las mirés muy bien.

 

Pertenecen al género Calceolaria y a este género lo forman más de 300 especies de plantas vivaces, anuales y arbustos. El nombre de dicho género proviene del latín y significa zapatero.

 

En general se conocen como Zapatitos de Venus, Portamonedas, Pulicua, zapatitos de la Virgen, flor zueco, capachito o topa-topa.

 

Las especies más habituales no crecen más de 30 cm de alto y sus hojas son tan anchas que se agrupan en verticilos, es decir en conjuntos de tres o más ramos, hojas, flores, pétalos u otros órganos, que están en un mismo plano alrededor de un tallo. Lo más llamativo son sus curiosas flores. Son amarillas o rojizas con la parte inferior en forma de zapatilla, también pueden tener manchas rojas o púrpuras.

 

¿Dónde se encuentran?

Este género de arbustos se extiende de la Patagonia a México central, con su centro de distribución en la región de los Andes.

 

Algunas curiosidades…

¿Sabías que se utilizan para crear macizos en jardines o como planta de interior en lugares frescos? Es que los Zapatitos de Venus necesitan una exposición luminosa pero sin sol directo.

 

¿Qué cuidados requieren?

La Calceolaria puede ser atacada por virus o por mosca verde, entonces le aparecen manchas amarillas o marrones en las hojas.

Se pueden multiplicar a partir de semillas sembradas a finales de primavera, aunque no es tarea fácil para aficionados.

Ahora sí, cuando te calcés los zapatos allá arriba, pisá con cuidado a ver si te encontrás con un par de zapatitos amarillos zapateando en las alturas.