martes 20 de agosto de 2019

En la sede de AOMA San Juan tuvo lugar el conversatorio sobre textiles y moda responsable a cargo de Daniela Ortega. En el mismo, las asistentes no solo aprendieron sobre fibras y tejeduría, sino sobre el tipo de contaminación que la industria textil produce.

“Puedo hacer un diseño artístico con textiles de tapicería, pero para una fiesta sería pesado y la persona transpiraría mucho”, comenzó explicando la diseñadora Daniela Ortega para hacer hincapié en la importancia de la elección del textil para cada prenda. Bajo la consigna “Textiles”, y “Pongamos de moda una moda responsable” la sede de AOMA fue el lugar elegido para el conversatorio que convocó a mujeres interesadas en la temática.

Muchas de las asistentes, a la charla gratuita, trabajan en la industria textil o confeccionan prendas para su familia, por lo que la propuesta les pareció muy interesante, sobre todo porque tomaron consejos prácticos sobre cómo reconocer un textil, su tejeduría y su uso en las prendas. “La intención era presentarles de qué forma se hace el textil desde el inicio hasta el producto final. Saber diferenciar los textiles por la fibra, por el origen animal, vegetal, celulosa regenerada, sintética. O por la tejeduría, por la estructura que hay para que sea textil: punto, plano y no tejida. Llevé textiles varios para que tocaran e identificaran las propiedades, porque depende de que fibra se trate es la propiedad que tiene”, explicó Daniela.

Entre los consejos que salieron en el conversatorio estuvo el uso ilógico del raso en prendas de vestir para verano, el mismo sería no recomendable porque al ser sintético y con el clima de la provincia la persona podría deshidratarse en una fiesta. Al igual que el uso de la seda fría cuando hay viento porque se pega al cuerpo la prenda y genera electricidad estática. Dejando abierto también el debate sobre los textiles que pueden causar alergia en algunas personas por tener muchos derivados del petróleo, como es el caso del poliéster.

Por otro lado, la charla contempló el compromiso ambiental a través de la elección de los textiles y la compra inteligente. “Hablamos sobre los desechos textiles que hay a nivel mundial, y así poder comprar a conciencia teniendo en cuenta la vida útil más larga. Una remera de 100 pesos no tiene mucha vida y terminas desechando y contaminando. Un ejemplo de compra inteligente es aquello que no está de moda, sino que es clásico. El jean es uno de los textiles más contaminantes, por lo que un pantalón debería durar 5 años o más”, dijo la disertante.

Daniela Ortega comentó que las asistentes no tenían idea de esto, y por eso les encantó. “Al igual que cuando pusimos el ejemplo de las toallas que están hechas de algodón, si al lavarlas se pone suavizante que está conformado por parafina lo que hace es encapsular las propiedades del algodón y eso hace que las toallas o las prendas tiendan a oler feo y es culpa del suavizante. La higroscopicidad es una propiedad del algodón por la cual evapora el agua o la transpiración; se altera esta propiedad con los suavizantes. Las chicas estaban felices de no tener que gastar en suavizantes ahora”, concluyó la diseñadora.

A futuro

En los próximos días se dictará un curso de cuatro clases denominado “Corpiño base transformaciones” en el que los asistentes aprenderán sobre el molde base y como hacerle transformaciones en base a las tendencias del momento. El mismo será dictado por Daniela Ortega en la sede de AOMA en horario de tarde. Para inscribirse o mayor información comunicarse al: 2644157780.